Cómo utilizar las férulas caninas

 

Antes de utilizar una férula es importante que nos aseguremos que la talla sea la correcta, una férula pequeña comprimirá demasiado, una muy ancha bailará y no dará un buen soporte. Las férulas son de plástico termodeformable, pueden calentarse y adaptarse al perro, ensanchándose o cerrándose un poco. NO se debe modificar el ángulo.

Para su cuidado y mantenimiento es suficiente pasar un paño húmedo, eventualmente limpiar con cuidado con un cepillo la parte externa, no es recomendable mojarla mucho con agua caliente y jabón.


Colocación de la férula

Las primeras veces que se coloca la férula es mejor que tenga la ayuda de otra persona que le sujete o distraiga al perro.

Podemos poner la férula del miembro anterior con el perro sentado o con el perro en estación (de pie con las cuatro extremidades en el suelo; no es recomendable poner la férula con el perro tumbado ni en decúbito lateral ni en decúbito ventral.

ferula perro

Las férulas de los posteriores se deben colocar con el perro en estación.

La piel del perro debe estar limpia y seca, es muy importante que el pelo esté seco ya que en el caso contrario puede provocar irritaciones en la piel, enrojecimiento o pequeñas úlceras.

Es recomendable poner una venda tubular o una venda elástica cohesiva alrededor de la pata del perro. La función de esta venda es aumentar el confort, no debe estar muy apretada, hará que el perro tolere mejor la férula.

 La férula se coloca en la parte posterior del miembro anterior dejando las cinchas de velcro por la parte delantera, colocar primero las almohadillas del perro en la parte inferior de la férula, dejando los dedos relajados, éstos de  deben sobresalir de la férula.

 Situar los protectores de la parte anterior de las cinchas para que queden justo en medio de la parte anterior de la pata del perro para un mayor confort. Ajuste primero el velcro inferior asegurándose que la pata del perro quede totalmente ajustada a la férula, a continuación ajuste la cincha del medio y por último la superior.

A menos que se lo indique su veterinario no debe llevar la férula durante todo el día, normalmente por la noche el perro puede dormir sin ella, y durante el día se la pondremos sobretodo en los momentos de más ejercicio. En determinados problemas neurológicos o después de fisuras o fracturas, según el consejo de su veterinario, si que puede estar indicado llevarla de forma permanente. En éste último caso debemos vigilar con regularidad la piel del animal.

 

 

 

Toni Ramon

Director técnico de Ortopedia canina


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